Sexting, difusión de material íntimo sin consentimiento y sextorsión

Cuando una foto o video íntimo sale del control de quien lo envió, el daño se multiplica y expande. El sexting es una práctica cada vez más extendida entre adolescentes, muchas veces sin medir las consecuencias de la posterior difusión sin consentimiento de ese contenido o de que incluso puede terminar en una situación de sextorsión, que ocurre cuando alguien amenaza con difundir el material (real o creado con IAG) si la víctima no accede a sus exigencias.

Mirá más información sobre sexting

Mirá más información sobre difusión de ese contenido sin consentimiento

Mirá más información sobre sextorsión

¿Cómo prevenir?

Hay algunas acciones simples que reducen los riesgos:

  • Hablar de consentimiento. Explicarles que, si se comparte una imagen –ya sea íntima o no– el permiso es solo para ese momento y con esa persona.
  • Aconsejarles que si alguna vez envían una fotografía, que sea sin rostro ni datos identificatorios (tatuajes, uniforme, lugar).
  • Dejarles en claro que difundir o reenviar contenido íntimo de otros siempre es violencia y es delito.
  • Mostrarles las configuraciones que permiten que la imagen se vea solo una vez.
  • Charlar sobre la importancia de borrar las imágenes íntimas que se envían o reciben.
  • Explicar que nadie que presiona o amenaza es alguien de confianza.
  • Fomentar la confianza para que no intenten resolver este tipo de problemas en soledad y para que siempre busquen ayuda de un adulto de confianza.
  • Poner en práctica algunas medidas de seguridad digital, como mantener dispositivos actualizados y con antivirus, y no instalar apps o programas fuera de sitios oficiales.
  • Ayudarlos a usar contraseñas seguras y a cambiarlas regularmente.
  • Explicarles que no deben abrir archivos .exe enviados por desconocidos ni links de promociones o premios que no sean de sitios oficiales.

¿Cómo detectar señales de alerta?

Algunas conductas pueden indicar que un niño, niña o adolescente está enfrentando una situación de riesgo, son similares a las del grooming:

  • Cambios en el ánimo: tristeza, miedo, irritabilidad, aislamiento.
  • Se esconde para usar el celular o cierra la pantalla cuando alguien se acerca.
  • Muestra nerviosismo al recibir mensajes o quiere estar conectado todo el tiempo.
  • Recibe regalos o favores de desconocidos.

¿Qué hacer?

  • Mantener la calma y habilitar el diálogo:
    • Evitar reaccionar con enojo, pánico o impulsividad.
    • No quitar el dispositivo: puede profundizar el aislamiento, eliminar un canal de apoyo y desalentar que vuelvan a contarte lo que ocurre.
    • Tomarse unos minutos para estar en una disposición calma antes de hablar.
    • Agradecer que hayan recurrido a nosotros y reforzar que hicieron lo correcto al contarlo.
    • Hacer preguntas abiertas para comprender la situación sin juzgar ni culpar: “¿Qué pasó? ¿Cómo te hizo sentir? ¿Cuándo empezó?”.
  • Recordar que la vergüenza es una barrera central para buscar ayuda. No culpar a quien aparece en la imagen: la víctima no tiene la culpa, incluso si previamente envió el contenido. La responsabilidad siempre es de quien comparte sin permiso.
  • Evitar reenviar o comentar: cada reenvío aumenta el daño. El camino digital de una foto es mucho más rápido de lo que imaginamos.
  • Aumentar la privacidad digital: proteger fotos, perfiles y configuraciones. Ver Guía de Seguridad Digital.
  • Documentar correctamente:
    • Guardar mensajes, usuarios, plataformas y fechas.
    • Realizar capturas de pantalla (screenshot) de todo.
    • Copiar la URL (enlace) del perfil o chat cuando la plataforma lo permita. Normalmente, puede verse en la barra de direcciones de la parte superior de la página si se usa una computadora de escritorio, portátil o tableta.
    • En WhatsApp, ir a la conversación (tres puntitos → Más “Exportar chat”). Se creará un archivo .zip para enviar a otro contacto.
    • Bloquear al agresor solo cuando la evidencia esté resguardada en otro dispositivo.
  • Reportar la imagen en plataformas o canales de denuncia según la edad y el contexto.
  • En el caso específico de sextorsión, no enviar más imágenes, dinero ni realizar favores. Cortar el contacto con la persona que extorsiona.
  • No enfrentar ni amenazar al extorsionador: puede borrar pruebas y volver con otra cuenta.
  • En situaciones de sextorsión y/o difusión de material íntimo sin consentimiento, hacer una denuncia formal en los canales disponibles del país o institución.
  • Si es necesario, buscar apoyo profesional de contención.
Necesito Ayuda