Tiempo excesivo de pantallas
Sentir que el celu es una parte tuya las 24 horas es una señal de alerta. Podés estar usando las pantallas de forma excesiva si:
- No podés controlar el tiempo que estás frente a la pantalla y sentís que no podés hacer otra cosa.
- Te sentís deprimido o bloqueado por la cantidad de datos que recibís.
- Tus espacios familiares o con amigos siempre están interrumpidos por un dispositivo.
- Sentís que la tecnología es lo único que te hace sentir bien cuando tuviste un mal día.
- No tenés ganas de salir con amigos, ni con tu familia.
El diseño de las apps busca que te quedes el mayor tiempo posible consumiendo lo que el algoritmo elige para vos. Esto genera:
- Una sobrecarga de datos e información que no es posible procesar ni ayudan a comprender mejor la realidad.
- Fragmenta tu atención: pasás de un video a otro sin profundizar en nada y te cuesta concentrarte.
- Ansiedad por filtros: ver imágenes idealizadas todo el tiempo puede generar problemas en tu autoestima porque sentís que no te ves como el filtro.
- Tratá de ponerte tiempos de uso de redes: hay aplicaciones que te ayudan a ver y controlar cuánto tiempo pasás scrolleando.
Más que juzgar, la idea es ayudar a equilibrar la balanza. Como amigo podés:
- Fomentar la autorregulación: reflexionen juntos sobre si el tiempo que pasa conectado está afectando su bienestar.
- Cambiar el tipo de uso: proponé pasar de "consumir" contenido a "crearlo" (editar videos, programar, producir algo nuevo). ¡Que la tecnología sea una aliada y herramienta para la creación!
- Proponer planes offline: incentivá momentos de desconexión total, pueden ser al aire libre o haciendo deportes.